Discriminación a Indígenas

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Les agradezco la difusión por cualquier medio de esta version definitiva, gracias!!!

Denuncia pública contra los funcionarios Aeropuerto Internacional de Maiquetía “Simón Bolívar” por sospechar sin pruebas de que mi hermana, Catyliana Paz Reverol una indígena wayuu “tiene drogas en su estómago” y no puede viajar en calidad de turista!

¿Pueden los funcionarios venezolanos del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar sospechar sin temor a equivocarse que una persona con rasgos indígenas es narcomula?

La pregunta formulada se las responderé más adelante, quiero empezar éste comunicado manifestándoles que en mi país la República Bolivariana de Venezuela los pueblos indígenas contamos con un reconocimiento constitucional desde el año 1999 que plantea el derecho nuestras tierras, idiomas y educación propios, reconocimiento que se ha ampliado gracias a los convenios internacionales como el 169 de la OIT, entre otros. Vale destacar que también se han ampliado las oportunidades de estudio que ha permitido que muchos indígenas se hayan preparado como abogados, médicos, sociólogos, docentes. Los indígenas de Venezuela que han tenido la oportunidad de formarse profesionalmente han liderado las reivindicaciones sociopolíticas que los que se ha llevado a cabo en nuestro país desde la segunda mitad del siglo pasado. En el caso wayuu, los profesionales que habitan en Maracaibo y sus familiares que continúan arraigados a su territorio de la Guajira se reconstruyen sus vínculos de solidaridad y ayuda para la conseguir trabajo, cedulación, pasaporte, asistencia médica, cupos en los colegios, referencias de curadores y médicos, el ingreso a la universidad, entre otros. A la par eso nos ha abierto un escenario internacional en el cual muchos indígenas han salido a preparase en el extranjero. Hasta ahora todo está bien, porque el reconocimiento está escrito y la preparación la tiene cada individuo y es algo muy personal, y a la vez colectivo porque muchos salimos adelante gracias al apoyo de nuestros padres, tíos y tías maternos. El problema es la práctica que hace inteligible las leyes ya que en muchos casos gana terreno la ignorancia, el desconocimiento y la discriminación que existe en la cotidianidad por personas que excluyen al otro diferente.

Yo soy Carmen Laura Paz Reverol, del clan Ipuana, del pueblo wayuu, soy wayuu porque mi madre es wayuu, como siempre he dicho para ser wayuu hay que nacer de un vientre wayuu, además nací en el territorio guajiro y la verdad nunca he tenido problemas de aceptación de mi identidad personal, tengo rasgos biológicos y culturales que me legan esa identidad particular de la cual siempre me he sentido orgullosa!!!!. Sé como profesional antropóloga que la identidad es múltiple, por ejemplo, yo soy además de wayuu, madre, mujer, heterosexual, hija, esposa, católica no practicante, zuliana, venezolana, profesora e investigadora de La Universidad del Zulia, ahora estudiante de Doctorado de Antropología, Perfil Antropología de la Medicina y Salud Internacional en la Universidad Rovira y Virgili,en Tarragona, España.

Pero una de las dificultades que siempre tengo como indígena, perdón por poseer rasgos biológicos indígenas, es viajar, siempre piensan cualquier cosa… menos que voy a un evento científico o por estudios como hasta ahora lo he hecho, sólo he viajado cuando voy a algún evento académico, y la constante ha sido siempre ser objeto de maltrato por los funcionarios de la guardia nacional que están en la parte de inmigración del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, ubicado en Maiquetía.

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Los incidentes más recientes son dos ocurridos a mi persona y el último ocurrido a mi hermana Catyliana Paz Reverol, paso a relatar el primero: en abril de 2007, cuando viajé a Bélgica por un evento científico el V Congreso Europeo De Latinoamericanistas, un guardia se me planta enfrente, comienza a mirarme fijamente y a rondarme, iba con una colega y le dije a la misma: “ponte pilas porque ese guardia esta apostando que soy una narcotraficante”. Fue descarada la manera como me abordó y le dije que iba un evento científico en Bélgica y de turismo en Italia. Me dejó tranquila pero mi amiga se quedó asombrada de la manera poco respetuosa de la que me abordó el funcionario. Y yo le dije a mi amiga: “tranquila que ya estoy acostumbrada, ya lo tomo como deporte cada vez que salgo”. Hasta los momentos como antropóloga que soy consciente que los funcionarios desconocen, y no saben tratar a las personas y apuestan siempre a partir de los estereotipos, al respecto consciente de ese desconocimiento y siempre he tratado de ser comprensiva.

El segundo incidente fue en ese mismo año 2007, en el mes de noviembre cuando me tocó venirme por beca de estudios a España que aprobó felizmente la institucíón en la cual laboro, La Universidad del Zulia, y la cual cada día me inspira a ser LUZ adelante!!! Bueno sigo con mi recuento tramité mi visado de estudios, tomé todas las precauciones de seguir los requisitos de viaje. De verdad les confieso que este viaje fue lo más difícil que me ha tocado vivir menos mal que venía con mi compañera de estudios, mi colega Maydé Pirona, quien pacientemente esperó a mi lado mientras les respondía a los funcionarios del aeropuerto internacional de Maiquetía Simón Bolívar las preguntas sobre el motivo de mi viaje. Consignadas las maletas en la aerolínea Iberia me tocó bajar 2 veces a la parte de embarque, una zona hasta ese momento desconocida para mi, en donde se hallaban funcionarios de la Guardia Nacional revisando las “maletas sospechosas”, en mi caso, habían unos “objetos sospechosos” en mi equipaje por los cual tuve que acudir antes de embarcar al avión para que el funcionario revisara ante mi la maleta. Bien cuando baje a ver dichos “objetos” acompañada de un individuo el cual me llevo por unos pasillos, descendí una escalera, atravesé una pasarela hasta llegar donde se encontraban los funcionarios de la guardia nacional revisando las maletas de las personas que habían mandado a llamar por altavoz. Mi sorpresa es que mi maleta “problema” era la anaranjada que contenía mis libros porque la azul no fue objeto de revisión. Al abrir la maleta, y revelarle al funcionario los “objetos sospechosos”, es decir, los libros de mi autoría publicados uno por la Universidad del Zulia y el otro por el FONACIT, los cuales llevaba para obsequiarlos a las bibliotecas de las universidades de Europa. Mi asombro no termina de ceder pues el funcionario no contento con los “objetos sospechosos”, empezó a ojearlos y a olerlos, me imagino que buscando alguna sustancia o polvo adherido en las páginas, a la par tuve que soportar responderle preguntas sobre quien era yo y decirle que los referidos libros eran de mi autoría, que era profesora bla,bla,bla…. Al no encontrar nada sospechoso, me miraba me imagino para determinar si yo era en realidad quien decía que era. Fue patético el funcionario porque repetía sin sentido lo que yo le respondía, por ejemplo, “¿y estos libros?,preguntó él y yo le dije: “son míos”, le dije y el respondía “ah, de verdad son tuyos?, la verdad no se si con duda o con asombro. Y no se detenía en el escudriñamiento de las hojas, me limite a responderle lo que me preguntó y aguantar la repetición de mis respuestas, no se si estúpidamente o tenía la duda de que fuese verdad.

Cuando al fin pensaba que iba a abordar el avión, no pudo ser, pues tuve que volver a bajar a la referida zona de embarques de maletas, pues la maleta de mi compañera fue identificada con mi nombre por equivocación por la agente de Iberia. Cuando veo que la maleta no me era familiar, le digo al funcionario que hay un error que esa no es mi maleta y él me quiere obligar a abrirla, y le repito esa debe ser de mi compañera, y le digo que si me puede acercar la maleta para ver los identificadores a mano que llenó mi compañera muy meticulosamente antes de entregar la maleta, efectivamente, la identificación digitalizada tenía mi nombre y la manual realizada por ella tenía el nombre de Maydé, mi amiga. Él no muy convencido me deja salir por segunda vez del sitio y es mi amiga quien tiene que bajar a abrir su maleta, ella me dijo que cuando aclaró el asunto, su maleta no fue revisada, la sospecha era porque estaba a mi nombre. Cuando al fin me toca abordar el avión me tengo que someter a ser tocada alrededor de mi cuerpo por una funcionaria de la Guardia Nacional, quien me pregunta en el ínterin del toque por mi cuerpo que como había hecho yo para sacarme mi pasaporte?, en mis adentros me sentí irrespetada, pero me limité a contestarle que en la página de la ONIDEX había creado un usuario y contraseña como venezolana que era, introduje mis datos, fui a la cita y luego me entregaron mi pasaporte.

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En inmigración de Madrid, igualmente fui el blanco, por los funcionarios de la Policía, al bajar del avión un funcionario de la Policía me arrebata mi pasaporte y me dice que continúe adelante, yo sin comprender, presa del pánico, sigo adelante con mi amiga, pero violentada al no tener mi pasaporte conmigo, no conforme me volteo y le hago una seña al funcionario, y él me dice: “siga adelante y espera en la estación de policía, de lo contrario se tardará más y perderá su conexión”. No muy conforme me dirijo con mi amiga Maydé a la estación de Policia, ambas sin comprender. Me siento a esperar en la oficina, después de un rato, me llama un oficial ya mayor y me pregunta como si yo tuviese en un concurso de preguntas y respuestas de esos que pasan mucho en la televisión, la diferencia es que dichas preguntas eran hechas sin ninguna mediación y de manera agresiva ¿qué es Carabobo? Y yo como algo obvio le respondo: “un estado de Venezuela”, ¿qué es el CNE? Y por segunda vez: “el Consejo Nacional Electoral” y finalmente me pregunta ¿Cuáles son las fechas más importantes de su país? Allí no me podría quedar atrás pues como historiadora le dije, hay muchas pero las más importantes son 19 de abril de 1810 y 5 de julio de 1811, si desea se las explico” y él me responde: “no, esta bien”. Luego nos hace pasar a mi compañera Mayde a una oficina con una chica quien decía ser venezolana y el referido oficial quien ya estaba enterado que era yo era la profesora que viajaba por estudios después de sus investigaciones pertinentes. Nos invita a preguntarle cosas de Venezuela a la chica, quien también se hallaba en estado de retención. Nosotras le dijimos al funcionario que con el debido respeto esa era su tarea y que “nos metía en un compromiso muy grande” pues quien éramos nosotras para decirle a él si la chica era o no venezolana?, por lo que nos abstuvimos de hacerlo. Él luego se nos acercó y nos aclaró con las debidas disculpas que lo que pasaba era que el pasaporte que portaba la chica estaba reportado por Venezuela como falso y la misma era buscada por la INTERPOL y nos dijo que había muchas denuncias de Venezuela de pasaportes falsos, alrededor de 600, comentó. Me devolvió mi pasaporte al fin me da la bienvenida a España, pasado el susto me retiro, no sin dejar de pensar en la chica a la cual le hice una lectura de imagen a la misma, tendría como unos 45 años, tenía rasgos de indígena peruana, por cierto nuestra carita se asemeja mucho, yo fácilmente puedo pasar por peruana. No obstante, lo que más me llamó atención lo bien maquillada que iba, bien peinada de salón de belleza y con un abrigo muy elegante, es decir, la profesora parecía ella, yo hasta ahora no le he prestado mucha atención a la imagen, pero desde ese momento he analizado mucho la imagen, tanto de los otros como mi imagen propia. Así que me puse a reflexionar que ser indígena o parecer indígena siempre plantea unos estereotipos y pero también plantea muchas realidades de la migración vinculadas por ejemplo a la migración ilegal, el contrabando de productos ilícitos, pero dichas realidades que no son positivas no pueden pasar por encima de la humanidad y atropellar sin razón a alguien. Yo considero que los funcionarios de cualquier país deberían de tener más sensibilidad, dar un trato digno y no concluir que todos somos “narcotraficantes”, “narcomulas” o “inmigrantes ilegales”.

No quiero terminar éste segundo incidente sin relatar finalmente que cuando llego a Barcelona, cuando retiro mi equipaje vuelvo a enfrentarme de nuevo con los funcionarios, pues sigue teniendo problemas mi maleta anaranjada cargada de “objetos sospechosos”, mis libros y mis mantas wayuu bordadas cubriéndolos para amortiguar su traslado. Me pregunta curioso el funcionario de Barcelona pero más amable ¿Qué piensas hacer con tantos libros, los vas a vender? Y yo le contesto ya harta: “puede ser pues con tantas objeciones que he tenido desde Venezuela, por lo menos les puedo sacar provecho vendiéndolos, pero pensaba donarlos a las bibliotecas europeas pues vine a hacer mis estudios de doctorado” lo que me hartó de éste segundo viaje fue el constante zarandeo y no tener ni una tregua, ni respiro desde mi salida de Caracas.

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El tercer y más grave incidente acaba de ocurrir los días 15-02-2008 y 16-02-2008 con mi hermana Catyliana Paz Reverol, titular de la Cédula de Identidad Nro. 11.065.865, pasaporte Nro. 0023821255 pues aprovechando los convenios que tiene la Comunidad Económica Europea con Venezuela, un viajero se puede venir de muchas maneras, ya sea con visado de trabajo o estudios para estancias prolongadas. Ella tenía dos posibilidades o le tramitaba una carta de invitación o venía como una turista cualquiera pues sólo necesitaba sin necesidad de visado: pasaje ida y vuelta, la reserva de hotel, tarjeta de vacunas, seguro médico, justificar con su manutención con dinero metálico y efectivo durante el viaje. Decidimos que ella se viniera como turista para estar 10 días conmigo y con mi hijo, pues mi marido debió volver urgente por asuntos de trabajo y tramites de documentación para hacer sus estudios acá. Decidimos entre mi papá, mi esposo y yo comprarle con todo el sacrificio el pasaje por la línea Air Portugal Vuelo Nro. TP 0130 para que mi hermana viajara el día 15 de febrero del presente, les repito en calidad de turista supuestamente, era muy sencillo, y además legal, ella no tenía nada que esconder, venia a pasear a Europa y de paso ver a su hermana. Ella preparó todo incluso hasta se sacó su pasaporte por primera vez. Teniendo los requisitos completos se aventura mi hermana muy confiada a hacer su primer viaje en la vida, pues nunca había salido del Estado Zulia, muy ilusionada con la idea de poder encontrarnos después de cuatro meses sin vernos.

Mi hermana inicia su viaje del aeropuerto nacional La Chinita en Maracaibo con destino al aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía, cuando le toca entrar a la parte de inmigración internacional el problema surge con los funcionarios de la guardia Nacional, cual no sería su pánico y nervios cuando le dice una funcionaria de guardia nacional que sospechaba que podía traer drogas en su estómago, ¿le preguntó que si había comido? Y ella respondió que “si”. No obstante, pues la mujer seguía insistiendo que traía drogas en el estómago y la retuvo sin ninguna justificación, presa de los nervios llamó a mi papá y éste la calmó diciéndole: “tranquila hija, quien no las debe no las teme”, los funcionarios según me afirma ella le quitaron su celular y estuvo incomunicada por 5 horas, a mi me consta pues yo llamé en varias oportunidades para saber si todo iba bien. La retuvieron sin pruebas, la hicieron perder su vuelo, y ha tenido que pasar una noche en el Aeropuerto internacional, asegurándole que al día siguiente tomaba el vuelo, ella no dejo quebrantar su ánimo, decide quedarse con su maleta y cartera en los pasillos, sin dormir, espera confiada hasta el día siguiente pues la funcionaria le aseguró que al día siguiente embarcaba en el avión. ¿Ahora bien, es necesario pasar por estos atropellos? ¿Ser indígena o tener rasgos indígenas ya hace suponer a los guardias nacionales que pueden ser una potencial narcomula? ¿No es una violación contra los derechos humanos fundamentales afirmar algo sin comprobarlo? ¿En este caso, se puede hacer una demanda de violación de derechos humanos por someter a una persona al escarnio público, sin pruebas y hacerle pasar ese mal rato y susto? ¿No tendría la guardia nacional que indemnizar a una persona cuando no comprobada la sospecha, pierde un avión, deben por lo menos destinarle una noche de hotel o algún espacio decente para pasar siquiera una noche digna después de tanto atropello? No quiero señalar a ningún nombre de ningún funcionario porque pienso que todos deberían a partir de acá tener mas cuidado con los estereotipos, las generalizaciones e investigar cuidadosamente antes de hacer una acusación semejante, sin pruebas!!!!

Pues mi hermana esperó hasta el día siguiente y pensaba no tener problemas con su abordaje, luego de tantas horas de espera, de sueño perdido, del malestar por haber perdido su vuelo, por lo menos esperaba que Air Portugal al otro día le garantizara su abordaje, repito la funcionaria le aseguró que al otro día embarcaba para seguir su viaje. Hasta entonces no les he contado que mi papá Héctor Paz González, tomó inmediatamente un autobús hasta la ciudad de Caracas para ver que ha pasado con su hija, indignado además. Se traga su indignación, se acerca respetuosamente a los guardias nacionales y logra que mi hermana se reúna con él, le trasmite tranquilidad, esperan todo el día en el aeropuerto internacional, sin trasladarse a ninguna parte, pues no contamos con familiares en Maiquetía.

Finalmente, la aerolínea no le garantiza el abordaje, se desentiende del suceso a la cual se vio sometida. Ahora mi hermana decide con su papá ya producto del cansancio y del atropello desistir del viaje y con mucha razón, ahora ya en camino a la Guajira de donde nunca debió salir, porque un indígena se tiene que quedar en su tierra, no salir de nunca de allí, en conclusión, UN INDÍGENA NO PUEDE SALIR DE VENEZUELA COMO TURISTA!!!!.

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Me pronuncio contra los funcionarios de la guardia nacional del aeropuerto internacional de Maiquetía por las vejaciones que hemos sufrido de parte de los mismos tanto mi persona como mi hermana. Me pronuncio contra la línea aérea Air Portugal que no dio respuesta oportuna, ni tuvo un sentido de corresponsabilidad de brindarle a su cliente ni siquiera un hospedaje para pasar la noche, la dejó en lista de espera y no le dijo para cuando embarcaba, ni fue indemnizada, claro pero el pasaje se lo pagamos completo, sin un bolívar menos. Apuesto que la línea va poner objeciones para el reintegro me da igual ,pues léase bien, NADA, NI NADIE PUEDE YA COMPENSAR LOS DAÑOS MATERIALES Y MORALES PROFERIDOS A MI HERMANA, lo que me tranquilizó es que mi hermana se devolvió a su tierra claro sin éxito, pues si los funcionarios de su propio país la han maltratado ¿qué se puede esperar de los funcionarios de Portugal o de Barcelona si le hubiese tocado seguir adelante con su empeño de tratar de ser turista para tratar reunirse con su hermana? El desenlace no fue exitoso pero para su tranquilidad y recuperación después de tantas horas de cansancio y desvelo, lo mejor fue quedarse.

Lo que tendrían que comprender los funcionarios que no es lo mismo “tener las drogas” que “sospechar que tenga las drogas en el estómago” y no apostar por una carita particular para acosarla, maltratarla hasta comprobar que no tiene nada en el referido estómago, luego de pasar tantas horas en el aeropuerto sin darle un trato digno. Reclamo es un trato de humanidad que se le puede prodigar a cualquier ser humano en el uso de sus derechos humanos garantizados por la constitución de la República Bolivariana de Venezuela, tratar de verificar las sospechas sin menoscabo de su condición y aún si se demuestre lo contrario, es decir, que la persona es culpable y comete un crimen siempre amerita ser tratada humanamente y dignamente!!!

Después de hacerles éste recuento concluyo que efectivamente me he sentido atropellada tanto en mi país como en el extranjero. En mi país es más doloroso sentir ese atropello pues te sientes parte de esa nación, la amas y tratas de ser cada día mejor para poner muy en alto a tu país. En el extranjero lo puedo comprender pues siempre pues la condición de emigrante no es fácil igual siempre se apuesta con los falsos estereotipos, aunque aquí hasta los momentos no he sufrido maltratos siempre tengo que aclarar con mucho orgullo que soy venezolana y no boliviana, peruana o ecuatoriana.

Desde éste escenario, me pronuncio y repudio todos éstos maltratos, que los guardias nacionales del aeropuerto internacional de Maiquetía Simón Bolívar sepan que existimos las y los indígenas y que si por si no lo saben existe un Ministerio de Pueblos Indígenas para sensibilizarlos sobre éste tema e igualmente hago un llamado a los Consulados y las Embajadas en el exterior para ofrecer una política de información dirigida a las autoridades de los países en los que laboran y hacerles ver que los venezolanos somos heterogéneos, hay blancos, negros, indios somos multiculturales, multilingües, todos somos venezolanos.

También tengo que reconocer públicamente que del Consulado de la República de Venezuela Barcelona he recibido un trato excelente, amable y me he ofrecido como voluntaria para trabajar sobre los temas referidos a: pueblos indígenas de Venezuela, salud intercultural, niñez indígena de verdad quiero hacer público este reconocimiento, no quiero sólo destacar lo negativo. De los funcionarios del gobierno español de Tarragona también he recibido un trato considerado gracias a mi condición de estudiante. Y no quiero dejar de destacar el respeto y consideración de mis profesores y compañeros, incluso tengo que destacar que Tarragona es una ciudad muy cálida por su gente amable, hay excepciones por supuesto, he aprendido a no generalizar, a saber trabajar con las diferencias, ser respetuosa de las mismas, aceptar al otro diferente y me gusta recibir un trato igual.

Hay mucho por hacer no solo en el escenario nacional sino también internacional, a pesar del reconocimiento constitucional de 1999, los indígenas siguen siendo objeto de muchas apuestas sin fundamento que “somos unos delincuentes, las mujeres unas narcomulas y los hombres unos narcotraficantes”, es necesario enfatizar a las autoridades que podemos viajar como turistas dignamente, claro siempre y cuando tengamos todo en regla.

Por favor ayúdenme a hacer pública ésta información y que todo el mundo sepa los maltratos a los que mi hermana y yo nos hemos visto sometidas como estudiante con visa de estudios en mi caso y ella como turista. De verdad no me arriesgaré a que ningún miembro de mi familia venga como turista a visitarme, pues me siento muy agraviada para volver a permitir que vejen a algún miembro de mi familia. Ustedes me podrán refutar y ¿y por qué no le tramitó a su hermana la carta de invitación? les aclaro muy honestamente al respecto que estudie minuciosamente la posibilidad de la bendita carta de invitación y cada uno de los requisitos que pide, les cuento para tramitar carta de invitación, se requiere, claro está el pasaporte tanto del invitado como del que invita, hasta los momentos mi hermana es la única que cuenta con pasaporte, hasta acá sé que puedo cumplir con las normativas del requisito, también que el invitador posea un contrato de arrendamiento, también lo tengo. Pero cuando analizo los demás requisitos veo que no se ajustan a mi caso y excluye la posibilidad de que algún miembro de mi familia venga por carta de invitación, pues uno de los requisitos es que el invitado esté en posesión de una propiedad en el país de origen, mi familia posee las tierras y casa que ancestralmente han ocupado en el caserío indígena de Los Hermanitos en el Municipio Páez, no tiene mi hermana ni ninguno de mis hermanos ningún titulo de propiedad a su nombre, excepto mi tía, mi mamá y yo que tenemos que con mucho esfuerzo contamos una propiedad escriturada en Maracaibo, pero mi mamá que es la que cumple con ese requisito jamás vendría pues nunca se ha montado en un avión!!!. Otro requisito de la carta de invitación es probar el parentesco mediante documento legalizado y apostillado, también los excluye pues solo de pensar en hacer esos trámites costosos y engorrosos en Caracas, ya es una pesadilla para ellos. Finalmente, otro de los requisitos que recuerdo es también tengo que mostrar alguna de alguna forma el vinculo familiar, es decir, puede ser con una foto familiar para demostrar que la persona invitada y yo somos familia, en fin, para demostrar el vinculo afectivo, ese requisito también los excluye, pues con mi cámara he captado imágenes de mi familia casi robadas a cada uno pesar de que no les gusta que se las tome y nunca nos hemos sacado una foto todos juntos pues he respetado que no les gusta sacarse fotografías.

Por lo pronto ya secadas mis lágrimas, sin posibilidad de indemnización de ningún tipo, pues considero que este daño moral es irreparable!!!. Inmediatamente tengo que armarme de valor explicarle a mi hijo de 4 años, Abraham Francisco, que su tía no vendrá a visitarle. De todas maneras les digo finalmente que las mujeres wayuu somos mujeres fuertes, valientes y luchadoras como me lo enseñó mi mamá desde niña, tengo la suficiente fuerza espiritual y cultural para seguir adelante!!. Les puedo asegurar que yo seguiré aquí como estudiante, voy a hacer mi tesis acá compartiendo el dolor de ser inmigrante alejada de mi familia, pues ni decir que los puedo ver por web cam, pues a la guajira no ha llegado el Internet, no contamos con tecnología tan sofisticada, además mi familia no sabe utilizarlas, sólo me conformaré con llamarlos y que ellos se conformen con las fotos que yo les pueda enviar a través de mi tía. A pesar de todo, continuaré pensando como el Jefe Seattle, en el siglo XIX, y hoy en el siglo XXI afirmo con sus palabras “que después de todo quizás seamos hermanos”, y mi labor desde acá será formarme para contribuir con lo que pueda para trabajar desde diferentes escenarios para eliminar estos estereotipos, erradicar todas las formas de discriminación y dar mi cuota para construir un país más incluyente.

Fraternalmente me despido,

Carmen Laura Paz Reverol

C.I. Venezolana Nro. 11.295.356

Pasaporte Venezolano Nro.: D0322145

Mi movil en España es: 0034-680157814


David Hernández-Palmar. Indígena Wayuu. Clan IIPUANA

0414 632 1312
0416 370 3539
+ 58 414 632 1312
+ 58 416 370 3539
shiaakua@gmail.com

“La tradición es como una anciana que sentada en el camino de los días, cuenta a las generaciones venideras lo que ha vivido”.
RAMON PAZ IIPUANA 1.938

La tradition, c’est comme une vieille dame qui, assise sur le chemin des jours qui passent, raconte aux générations à venir ce qui lui a été donné de vivre.
RAMON PAZ IIPUANA, 1938

“Tradition is like a wise elder, as she sits on the road of days, she tells future generations what she has lived.”
RAMON PAZ IIPUANA 1938

~ por etnoecomerida en febrero 21, 2008.

2 comentarios to “Discriminación a Indígenas”

  1. Hola Carmen Laura, en muchas partes del mundo siempre hay un ignorante que desconoce o no valora la diversidad etnica y cultural, que existe, por tanto hay que ser embajadores y enseñarles a esas personas que nosotros somos personas valiosas, inteligentes y sobre todo, muy humanos. Siga adelante, el tiempo pasa volando y tu pueblo wayuu te necesitamos, y te apoyamos desde aquí de la Guajira. El sacrificio que hagas ahora, luego será recompensado, te lo dice una Trabajadora Social en Formación. Un fuerte abrazo… María Iguarán

  2. continuar lalucha hasta vercer.
    jesus gener

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